Seudónimo: MNBA_790

Autores
Arq. Bernardo Rosello
Arq. Javier Gatica
Arq. Lucas Menavide

Colaboradores
Arq. Agustin Malaspina
Arq. Manuel Morón
Manuela Alvarez Obiol
Lucía Bonelli
Agustín Moretti
Sol Porte
Julián Roga

Procedencia
Neuquén

MEMORIA DESCRIPTIVA

LA ESCALA URBANA – CONSOLIDAR EL PARQUE
El Museo y la nueva Sala Auditorio se implantan en el vértice sudeste del Parque Central, un espacio de infraestructura, transformado en verde público, que se ha convertido en el corazón de la vida urbana y cultural de la ciudad. En él, se fueron ubicando diversos edificios culturales, educativos, deportivos y de servicio, así como también, predios feriales y otras instalaciones dedicadas a actividades sociales y culturales de escala metropolitana sin un orden aparente ni lineamientos estratégicos de algún tipo. Por su ubicación, en el centro histórico de la ciudad, el Parque Central actúa como conector entre los diferentes parques existentes a nivel geográfico y cultural, siendo un sitio de enorme potencial que combina un área verde consolidada (al norte) con un espacio público al sur, cargado de usos diversos.

En este contexto, la propuesta busca dar unidad al Parque a partir de cinco operaciones proyectuales que tienen por objetivo consolidar su perímetro, ordenar las circulaciones y los usos existentes y promover nuevas actividades de carácter público.

La primera de ellas consiste en superponer una matriz geométrica ordenadora (1) que se ajusta a la trama de la ciudad y avanza sobre el Parque, materializando un nuevo sistema circulatorio peatonal. A su vez, en cada intersección de esta matriz, se disponen elementos estructurantes del espacio urbano o Folies (2) que dotan al espacio público de programas específicos y funcionan como puntos de referencia urbanos. Por otra parte, se recupera el eje horizontal de la vías del ferrocarril y se propone un paseo lineal o rambla (3), que vincula Este y Oeste reutilizando el espacio libre anexo de las vías en modo de contener la misma en ambos flancos para transformarla en una infraestructura ordenadora, equipada con luminarias, bancos, señalética y circulaciones perpendiculares que la integran con la ciudad. Este eje condensa los flujos peatonales, de bicicletas, conecta y pone en valor los distintos museos, salas y pabellones preexistentes con aquellos nuevos, al mismo tiempo que posibilita el uso para actividades temporales como ferias, juegos y/o muestras. La cuarta estrategia consiste en establecer un nuevo sistema espacial a partir del ordenamiento de la vegetación (4): al Norte, se potencia el sector de abundante follaje existente y se agregan nuevas especies arbóreas sobre los sectores que hoy se encuentran sin forestar. En el sector Sur, caracterizado por sus zonas abiertas y despejadas de césped y con usos específicos de mayor escala -colegios, ferias, anfiteatro, monumento, MNBA, entre otros- se trazan líneas verdes en los bordes de Tierra del Fuego, Mitre, Sarmiento y Láinez, mediante una doble fila de árboles que forman bulevares para peatones. También, al sur, se refuerzan las cuatro macro manzanas a partir de demarcaciones lineales de forestación que conforman recintos específicos y refuerzan los pasajes que dan continuidad a la trama de la ciudad conectando Norte-Sur. Por otra parte, se rectifican las veredas sobre calle Independencia y calle San Martín, para generar un espacio público con predominio de la sombra y densidad arbórea. Por último y como complemento de todas estos lineamientos, se prevén espacios en los cuales se podrán ubicar estructuras temporales para eventos masivos no permanentes, pabellones itinerantes (5), en estrecha relación con la rambla peatonal y los distintos espacios generados por los árboles presentes en sus adyacencias.

MNBA / SALA AUDITORIO Y CONVENCIONES
Se procede a resolver exclusivamente una nueva pieza con carácter propio pero que se deja influenciar en su emplazamiento y modo relacional por la preexistencia, es decir, se ancla a la misma para que ella la legitimize, le de contexto; de este modo se garantizan las libertades necesarias para la promoción de una nueva obra de calidad, sin desatender su funcionamiento conjunto con la vieja estructura.
La propuesta, busca relacionar el Parque, aquel consolidado, con el espacio de la sala y foyer, abrir el museo al entorno natural, a la comunidad. Para ello, el nuevo volumen se emplaza al norte del edificio existente, al ponerlo en relación directa con el espacio público verde actúa como nexo articulador entre pre-existencia y parque. De este modo se genera un nuevo frente al norte, conectado con el paseo/rambla, que da la posibilidad de activar programas no comprendidos en el edificio original, al promover diversas actividades que utilizan los espacios interiores y exteriores, tales como; muestras, exposiciones, conversatorios, y todo tipo de usos que requieren de un espacio desprogramado y flexible.

Relativo al edificio existente, se opta por no intervenirlo, salvo mínimas acciones, en el pleno respeto de su autor y de su simbolismo cultural arraigado. Ellas se reducen a modificar el acceso a sanitarios, reubicar la cafetería en el nuevo Hall de acceso Norte, otorgando así las mejores vistas y orientación a esta actividad que puede convocar a un público diverso, y en el sector de la antigua cafetería se coloca el nuevo programa requerido reorganizando los flujos circulatorios. Su imagen exterior es preservada como asi también su impronta urbana caracterizada en las perspectiva desde el vértice sudeste del parque.

Programáticamente, se promueve la máxima independencia de los espacios de cualquier pretensión de organicidad, para concentrar las estrategias operativas en aquellos problemas específicamente topológicos; en tal sentido, la continuidad, segregación, orientación, acceso y posición relativa se convierten en ejes que estructuran el proyecto por encima de las cualidades significantes de un espacio singular o de una sobredeterminación arquetípica. En la nueva sala, el espacio/programa no es esencial sino relacional, o bien, abandona cualquier pretensión esencialista para afirmarse como trivial y disponible, apto para recibir múltiples significaciones (usos) sin interferencia de los elementos constructivos, sistemas mecánicos o de servicio, que son desplazados hacia una posición periférica.

De esta manera, el edificio tiene un comportamiento dinámico, mostrándose siempre cambiante; durante las distintas horas del día dada su materialidad y dependiendo de qué actividad se esté desarrollando en su interior, se percibe como un gran pabellón traslúcido para actividades que así lo requieran, o como un volumen capaz de cerrarse por completo al exterior mediante paneles pivotantes/corredizos, para oscurecer y mejorar la acústica de la sala, permitiendo de esta manera, un óptimo aprovechamiento del espacio en calidad visual y de sonido.

Desde el punto de vista constructivo, se optó por utilizar la menor variedad de materiales posibles, siendo metal, vidrio y hormigón aquellos que requieren poco o nulo mantenimiento en la vida útil de la obra. Esta decisión responde a un alto grado de economía de recursos en términos de procesos, lo que posibilita una ejecución de montaje rápido con piezas de catálogo y con mano de obra presente en el territorio, pero tambien poco invasiva en un entorno de espacio público al momento de su realización. Por ello, la acción de proyecto se reduce a unos pocos detalles como por ejemplo la resolución de la cubierta en una única sección de pórticos que se repite. Se opta por proyectar con lo esencial: las tramas, los reflejos, los planos opacos y traslúcidos, las líneas, los espesores y proporciones de cada elemento, que actúan como soporte de un sistema formal que les otorga validez.

En cuanto a las medidas pasivas de proyecto orientadas a la sostenibilidad de la intervención se instrumentan una serie de estrategias y dispositivos con el propósito de reducir el consumo energético y regular la temperatura interior sin el uso permanente de equipos externos los cuales también se preven. Por un lado, el edificio busca la mejor orientación solar al norte y se protege de la incidencia directa del solsticio de verano mediante una “cornisa”, es decir, un cerramiento desplazado hacia el interior, proyectada para evitar la incidencia directa en el interior de la sala, esto se complementa con ventilaciones cruzadas que garantizan el desplazamiento del aire en el interior y también con la utilización de paneles de doble vidriado hermético tonalizados. Estas acciones permiten la climatización pasiva y la iluminación natural diurna de todos los ambientes y se combinan con una serie de dispositivos que aportan energía como paneles solares y fotovoltaicos que se instalan en lo que denominamos “cubierta tecnológica sustentable”.

CRÍTICA DEL JURADO

La propuesta se entiende como la construcción de una sala anexa al actual edificio del Museo Nacional de Bellas Artes. Esta independencia es clave respecto al uso futuro de la sala y a la posibilidad de su construcción, permitiendo durante ese lapso el funcionamiento normal del Museo. Dicha autonomía incluye la decisión de ubicar la nueva Sala Multipropósito en el espacio entre el edificio existente y las vías del ferrocarril: franja ocupada por una serie de estacionamientos de uso interno.
Ubicado en este sitio, el proyecto no construye nuevas fachadas a las calles principales que rodean el parque, y desarrolla cierta imagen institucional, a las vías y a las calles transversales al Parque Central.
La sala se presenta con una definida amplitud de usos y flexibilidad de armados, y esto se completa con la independencia del nuevo acceso desde el Parque a través de espacios de transición descubiertos y semicubiertos, y la reorganización de los existentes, desde la calle Mitre y desde la calle Tierra del Fuego, donde encuentra modos de valorar estos ingresos.

Estas tres entradas, coinciden en el interior del edificio en un único espacio, parte del actual hall de acceso al museo, y de este modo, también coinciden los tres programas principales del edificio: Sala de Exposiciones, Auditorio y Sala Multipropósito e incluso también algunos programas de tipo administrativo, de reserva de obras y de uso interno.
Este proyecto evita producir transformaciones importantes en el hall existente, sin embargo, proponerlas y realizarlas implicaría un hall único o principal de dimensiones acordes a la totalidad del programa mejorando las relaciones entre programas y accesos, y otorgando a la circulación mayores distancias visuales. Este jurado considera necesario revisar posibles alternativas para la ubicación de los programas de servicios hoy ubicados en el hall de modo de liberarlo y ampliar su dimensión.
Desde el punto de vista material y constructivo, se valora la decisión de construir este edificio con piezas producidas en taller, ensambladas y de montaje en seco, y la utilización de esta técnica a modo de expresión del nuevo edificio. Esto implica el uso de elementos estructurales de luces importantes, descritos por los autores como pórticos y estructuras secundarias; y al mismo tiempo la representación externa de la misma, como la combinación de elementos estructurales de gran esbeltez.
Esto sucede también en el espacio de transición exterior, donde además de la envolvente, se utilizan columnas centrales intermedias. Este jurado considera esencial el desarrollo estructural de la propuesta en esta línea preservando las imágenes descritas en la presentación.
Se pondera el hecho de que este nuevo pabellón repita la altura del Museo actual, pero deberá revisarse la estructura para que los elementos constructivos propuestos estén de acuerdo a su métrica estándar y se utilicen de manera eficiente y racional.
Por último, este jurado recomienda también el desarrollo de soluciones de control climático para las caras expuestas a las diversas orientaciones propuestas y replantear la manera en que se desarrolla el acceso vehicular de servicio hacia la calle Tierra del Fuego. Finalmente resolver el ingreso de las obras de arte a través de camiones a la Reserva de Obras, en su posición original o en la que finalmente tome en el proyecto.

Acerca del Parque:
Las ideas para el Parque Central están íntimamente relacionadas con la implantación de la nueva Sala Multipropósito del MNBA, planteada ésta sobre la franja existente de las vías del FFCC, que construye un frente sobre ellas y genera un pabellón de escala adecuada al sitio proveyendo de espacios de transición entre el interior del edificio y el parque.
La propuesta consiste en recuperar el eje central planteado por las vías y genera una rambla que acompaña a estas a lo largo del parque eslabonando los distintos ambientes. Este eje sirve además para marcar la división entre un norte de masa arbórea compacta y una franja sur de equipamientos, se considera adecuadas las intervenciones a uno y otro lado de las vías a lo largo del eje ya que posibilitan la generación de recorridos alternativos.

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