Seudónimo: MNBA_112
Autores
Arq. Miguel Buscazzo
Arq. Germán Curihuinca
Colaboradores
Cid, Celeste Ailen
Davies, Agustina
Gimenez, Maria Clara
Pelz, Jenara
Pereda, Ariana
Procedencia
Río Negro
MEMORIA DESCRIPTIVA
El concurso para la nueva Sala de Auditorio y Convenciones MNBA se plantea como una oportunidad para reflexionar sobre las intervenciones en arquitecturas que poseen valor patrimonial, no sólo por su antigüedad sino que por quien es su autor, como es el caso del MNBA de la ciudad de Neuquén proyectado por el Arquitecto Mario Roberto Alvarez.
La nueva edificación busca no interferir en la visualidad e imagen principal del museo, implantandose en el sector norte del predio en relación al parque, dotando al edificio actual con una nueva fachada hacia el sector de las vías del tren. Convertir al nuevo edificio en una infraestructura que se relacione con su acceso sur sobre calle B. Mitre, con el Parque y circuito de los museos hacia el norte.
La intervención se plantea como una construcción contemporánea contenedora de espacios de relación, salas y foyers, de manera que el vínculo entre lo construido y la nueva arquitectura permite resaltar las virtudes de ambas.
No se intenta mimetizar, sino que trabajar el contraste y la abstracción como herramientas formales para el nuevo vínculo.
RE-ACONDICIONAMIENTO FUNCIONAL
La situación actual de funcionamiento interno del museo requiere de una serie de intervenciones controladas para lograr su correcto uso con la cantidad máxima de personas que podrían habitarlo (hasta 900 personas con ambas salas en simultáneo).
Se propone reubicar los baños, guardarropa y confitería, de modo tal que se simplifiquen recorridos, se eviten interferencias de usos, se independicen foyers de salas y se dé escala al hall para un uso de mayor capacidad.
Estas operaciones dan como resultado un hall del tipo pasante, un espacio lineal que varía sus escalas según los usos que conecta, vincula la calle con el parque y se presenta como un espacio multiuso.
Finalmente, todos los espacios de uso público dentro del nuevo edificio se vinculan con el exterior hacia las 4 orientaciones del sitio, dando la posibilidad de que en usos combinados con eventos al aire libre, por ejemplo la Feria del Libro, la movilidad se encuentre garantizada.
EDIFICIO SALA DE AUDITORIO Y CONVENCIONES
El nuevo edificio unifica su foyer en triple altura con el remate del hall pasante. Se conecta al museo a través de una pieza baja que contiene los baños re-ubicados y la nueva boletería general del edificio.
Se presenta como un espacio de usos mixtos para exposiciones o eventos transitorios, vinculado al parque y a la plaza de expansión. El trabajo con el espacio, la escala y el ingreso controlado de la luz, son los medios por los cuales se convierte en el espacio principal de la propuesta.
La sala de auditorio se configura como una caja cerrada inserta dentro de la nueva construcción, de modo que todos los espacios intermedios son circulatorios tanto públicos como privados.
La capacidad para 600 personas sentadas se resuelve dividiendo sus sectores de butacas en dos niveles, el nivel superior con butacas fijas y palcos laterales, y el nivel inferior con butacas retráctiles en nivel 0.00, permitiendo que al retraerse se pueda utilizar el espacio para eventos donde no se requiere sentarse. Esto da como resultado la posibilidad de aumentar su capacidad hasta 800 personas totales (300 sentadas, 500 paradas) dotando al espacio de un uso versátil.
Los cerramientos interiores acústicos, el cielorraso técnico de fácil acceso y movilidad, resuelven las necesidades técnicas que salas de estas características requieren.
Entre el nuevo volumen y la sala de museos principal se propone una plaza seca de expansión, un espacio al aire libre que vincula a la nueva sala y confitería con el Parque Central. Se materializa el concepto de un vacío contenido entre las formas establecidas por la construcción existente y la nueva, un espacio que pone en tensión dichos vínculos formales.
Hacía la calle Tierra del Fuego se mantienen los accesos de estacionamientos para el personal y los accesos de uso privado al edificio (camarines, depósitos, etc) simplificando recorridos con el de la sala existente.
El desarrollo arquetípico del nuevo edificio tensiona un basamento en relación a un cero público, que busca vincularse de manera estratégica al exterior, y una caja superior de cerramiento que define la imagen final, una caja abstracta y sintética que encuentra nuevos vínculos con lo construido y el bosque a través de sus reflejos.
TRANSFORMACIÓN Y RE-NATURALIZACIÓN URBANA
Hacia un Parque Central integral y sostenible.
El Parque Central de la ciudad de Neuquén es un espacio que ha estado sujeto a múltiples interpretaciones de proyecto los cuales han barajado propuestas que van desde el desarrollo inmobiliario hasta la identificación del sector como un parque verde urbano.
Su ubicación, en el epicentro del casco histórico de la ciudad, lo pondera de oportunidades para los ciudadanos, tales como un sector de encuentro y pulmón verde para la trama urbana.
Debido a que en la actualidad el Parque Central ya forma parte de la identidad neuquina como un gran espacio verde, lo que se busca con la propuesta es el re-ordenamiento de aquellas cuestiones que, resueltas en su particularidad, no responden a un lineamiento macro de diseño. También es de interés la re-naturalización de aquellos sectores que hoy en día responden a usos que entran en conflicto con intereses ambientales y de preservación, como lo son las vías del ferrocarril y los estacionamientos. Para aquellos sectores que hoy en día son convocantes y forman parte de la cotidianeidad de la población, como lo es el sector de feriantes, se propone una transformación de su estructura del paisaje, donde se disminuyen las superficies impermeables y se proponen semicubiertos que doten de sombra y conviertan al área en un espacio confortable de habitar.
El Parque Central que tiene en la actualidad la ciudad de Neuquén es un espacio que ha sido mejorado sustancialmente con el paso de los años, con muchas operaciones proyectuales que le dieron potencialidad al mismo, pero todavía quedan vigentes muchos sectores y vías de comunicación a resolver. Es por eso que esta propuesta no toma como impronta un proyecto que barra con todos los espacios y situaciones que ya forman parte de la vida de los neuquinos, sino que busca unificar lo que hoy en día brinda calidad al paisaje y al hábitat.
Con una serie de operaciones de pequeña, mediana y gran escala se termina de unificar y dar identidad al parque para convertirlo así en un gran dispositivo verde y público de escala metropolitana como lo amerita la ciudad de Neuquén. (ver L06 y L07)
Se valora el criterio de orden establecido, con precisión y síntesis, en la estructura organizativa de la propuesta. Se pondera la generación de un hall pasante que articula los tres programas principales y que relaciona la Calle Mitre con el sector norte del Parque. Asimismo, se considera que la estructura formal de la nueva Sala Multipropósito, en cuanto a su escala, materialidad y cercanía con el edificio existente evidencian una falta de integración con el mismo.
La propuesta del Parque plantea la organización del mismo fortaleciendo el eje de las vías como paseo estructurador. Se valora la propuesta de renaturalizar el Parque Central, especialmente en los aspectos de recuperar los estacionamientos como jardines botánicos y de rediseñar los cruces de las calles NS como ejes verdes integrados a la oferta ambiental del parque.












