Neuquén recicla
Recorriendo el 3º mes desde que inició la campaña “Neuquén recicla” en enero de 2016, hablamos con la ingeniera Silvia Gutiérrez, subsecretaria de medio ambiente de la Municipalidad de Neuquén, que es la responsable directa de la ejecución de la iniciativa que inculca la separación de residuos secos de los húmedos en el domicilio.

La experiencia más exitosa en el país en cuanto a separación domiciliaria de residuos corresponde a la ciudad de Rafaela, en la provincia de Santa Fe. No se trata de éxito instantáneo “sino del resultado de diez años de trabajo de concientización con la gente”, como nos explicó uno de los responsables de ese municipio donde el tratamiento de residuos ha alcanzado grado institucional. Ese modelo ha sido trasladado localmente ya que representantes de medio ambiente se capacitaron en Santa Fe sobre el tema.
En Neuquén y siguiendo una tendencia mundial que ya no novedosa, la ingeniera química Silvia Gutiérrez junto a un equipo de profesionales del medio ambiente, se impuso la tarea de que la ciudad reduzca la cantidad de residuos enterrados. Se trata de un objetivo ambicioso que implica la participación directa del estado, pero más importante aún el involucramiento necesario de la población toda.
_ ¿Cómo se decidió dar este paso adelante en el tratamiento de residuos?
_ Porque están las condiciones materiales dadas desde el muncipio para trabajar responsablemente; desde la campaña de comunicación, al relleno sanitario y la planta de tratamiento de residuos que empieza a trabajar en junio, con el resultado de los primeros meses de la campaña.
El primer paso (a paso de hormiga dice la ingeniera ) es explicar la separación entre residuos secos y húmedos, que es la más simple que se puede definir y los días en que hay que sacar cada tipo. (Una eficiente campaña de comunicación en los medios y folletería callejera basada en la simplicidad, acompaña este esfuerzo).
El plan es ambicioso porque se decidió no sectorizarlo, sino abordar la ciudad entera pero gradual en términos prácticos para la gente. La ingeniera lo definió en el párrafo anterior de la cita textual “a paso de hormiga”, porque antes de convertirse en un hábito saludable e inadvertido, la reacción inicial de la gente es de resistencia.
_ Van dos meses de campaña, transitando el 3º; ¿pueden observar resultados?
_ Ayer justamente estuvimos en una escuela y les explicaba a los chicos sobre el relleno sanitario y que tenemos recicladores manuales y que no es lo mismo para ese trabajador recibir una camionada de residuos secos que una camionada con todo húmedo. “Ponete en su lugar…” les decía a los chicos. _ La respuesta inmediata a eso fue un cambio de perspectiva del tema.

_ Claro, es que hay toda una cosa de que llega todo al mismo lugar y se mezcla todo…
_ “Llega todo a la misma planta, claro; pero se trabaja todo separado. Es más, estamos en el paso previo a trabajar con una planta recicladora automática, en dos meses más va a estar lista, a través de cinta transportadora en el que la separación es indispensable. No podíamos esperar a tener la planta para iniciar con la separación de residuos por eso era necesario empezar con el trabajo ya.”
_ La participación de la gente es crítica, no?
_ “Estamos viendo mucha participación. Nos llegan consultas todo el tiempo, sobre dónde tiro esto y donde tiro lo otro. A través de mail, por Face o por twitter. Nos damos cuenta que el tema está instalado y eso es lo más importante de la campaña. Llegaremos en algún momento a una cultura en la que la separación de residuos no sea una rareza; pero eso no se logra de la noche a la mañana. La idea es de a poco hacerlo más complejo y pedir que lo seco vaya en bolsa verde y lo húmedo en bolsa negra (notoriamente no se trata de grandes complejidades) y en otro momento lo seco puede llevarse a puntos de recolección. Se pueden hacer miles de cosas para hacer más eficiente el sistema, pero hay que ir gradualmente. “
_ ¿Qué expectativas de resultados tienen?
_ “Si yo te digo cual es la imagen que yo tengo, es que en el relleno sanitario no aumente la cantidad de residuos con el aumento de la población. Que se logre una disminución en el enterramiento. La otra expectativa es que los residuos sólidos también se separen en los domicilios. ¿Por qué? Porque el camión se lleva los residuos a 15 km.; ahí se separan por ejemplo vidrio de plástico y vuelve. Si esa separación ya está hecha, estoy haciendo más eficiente el uso de recursos, como en este caso el camión, que lo pagamos todos. Es un lujo que el camión pase seis veces a la semana por una bolsita. Ese camión usa los caminos, contamina, gasta combustible. Claro, a mi me encanta que me lleven la basura todos los días, pero es un vehículo de dos millones de pesos que viene a llevar una bolsita. Yo quizás no lo vea, pero esa e la visión que tenemos, pero ese es el proceso ambiental de manejo de residuos al que hay que llegar en una ciudad. Hay lugares en Europa donde la gente recorre dos cuadras para tirar sus residuos; entonces quiere decir que se puede. Es una cuestión de que nos vayamos acostumbrando.”
El tratamiento de residuos con la palabra “reciclaje” como marca ha sido por años un juego de propaganda política antes que un plan con contenido. La iniciativa de Medio ambiente del municipio tiene metas ambiciosas pero realistas y un plan que incluye una mentalidad a largo plazo acompañado por infraestructura acorde. El reto más complejo lo señaló la ingeniera Gutiérrez (y es el punto débil de cualquier campaña) es entender que la separación de residuos le resulta al ciudadano medio, una idea molesta y absurda, hasta que se convierte en un hábito sano e inadvertido. No hace falta citar el ejemplo europeo al que se puede objetar la idiosincrasia local. Rafaela en Sta. Fe, en diez años se ha convertido en una ciudad en que la separación de residuos domiciliaria es cotidiana y general, con resultados que son modelo a nivel regional en cuanto la reducción de residuos enterrados. Ese éxito proviene de una decisión política en términos de perseverar en un plan a largo plazo sin poner como excusa la idiosincrasia local. Neuquén tiene por delante el reto de ser la primera ciudad de la Patagonia que reduzca los rellenos sanitarios a través de la separación domiciliaria de residuos.

