Fuente: Diario Río Negro - Miércoles 28 Oct 2015 | 0:20
Fue cuando se proyectaron los diques en el río. Familia mapuche reclama tierras que fueron vendidas.

La comunidad Kaxipayiñ instaló una barrera en el camino de acceso e impide ingresar a los desarrolladores urbanos.
NEUQUÉN (AN).- Nueve asociaciones de profesionales y la familia Cherqui que integra la comunidad mapuche Kaxipayiñ se disputan las 720 hectáreas de mayor valor turístico y paisajístico del departamento Confluencia. En medio del conflicto se encuentra el Estado provincial y una historia que se remonta a medio siglo cuando Agua y Energía Eléctrica proyectó las obras del complejo hidroeléctrico de Cerros Colorados y la creación de Hidronor, empresa estatal para la contratación de las obras de los ríos Neuquén y Limay.
Hace cuatro años, el gobierno neuquino licitó esas tierras para la construcción de una miniciudad turística que obtuvieron 9 entidades de profesionales y fundaciones para construir sitios turísticos. La comunidad mapuche impidió la realización de las audiencias públicas, instaló un retén en el ingreso por la zona norte del istmo con una precaria construcción e impidió el acceso a quienes conducían materiales de construcción y árboles para forestar. De paso también impidió el acceso al Yatch Club que había adquirido tierras a la Nación en el perilago Mari Menuco y sus socios sólo pueden acceder por agua desde el otro club.
Un informe oficial que elaboró el ministerio de Desarrollo Territorial recordó que entre los años 1971 y 1974 se produjo la desviación de las aguas del río Neuquén hacia las cuencas de los dos lagos y su inundación. «Esta situación motivó que Hidronor trasladara y reubicara a los crianceros que habían sido afectados por la inundación de las tierras hacia lugares sobre las costas de los lagos».
«La mayoría de las tierras eran de dominio privado sobre todo las que se situaban a orillas del río Neuquén y sólo una fracción era fiscal provincial que registra antecedentes de ocupación de la sucesión Ansaldi», se indicó.
Desde 1995 las tierras pasaron a manos de la provincia y hace 50 años se sancionó un decreto que reservó 41.700 hectáreas a la provincia, salvo las que eran privadas de la sucesión. En 1988 se forma una comisión para definir las áreas de desarrollo en el perilago y en 1990 se aprobó el manejo administrativo.
Hay antecedentes en 1944 que Alberto Benegas estuvo en la zona con animales y en 1956 estuvo Guillermo Ansaldi que reconocen que eran tierras nacionales. Quedó en litigio con la sucesión. En 1995 –según el informe oficial– hubo un acuerdo para reubicar en la zona sur del istmo a la familia Carrera. Es decir Ansaldi y Carrera ocupaban parte de las tierras del istmo que eran fiscales y luego Hidronor expropia tierras privadas.
El informe hace hincapié en la extensa lista de trámites para relocalizar familias criollas y con respecto a la familia Cherqui se hizo un historial para determinar que son eso «una familia y no una comunidad» de acuerdo a una nota firmada por Felipe Sapag en ocasión de que se construyera el proyecto Mega en Loma La Lata en la década del 90.
Para saber más
Felipe Sapag había dicho que no eran una comunidad
NEUQUÉN (AN).
Los proyectos
Asociación Italiana: En 75 hectáreas prevé hotel, cabañas, pista de kayaks en la bahía y forestación.
Fundación Luciérnaga: En 110 hectáreas proyectó 45 lotes, parque náutico, camping y espacio verde.
Cooperativa 28 de Febrero: propuso, en 50 hectáreas, cultivar vides y hacer viviendas.
Asociación de Profesionales: En 245 hectáreas propuso 1.820 parcelas.
Trabajadores Autónomos y ANEL: tienen lotes que dividirán en 387 parcelas.
Instituto Municipal: en 65 hectáreas prevé hacer cuatro barrios pequeños.