A la mesa Directiva Provincial del Colegio de Arquitectos del Neuquén.
Con referencia a la invitación publicada para adherir a una cautelar contra un supuesto “irregular proceder” de la última Asamblea Anual de la Caja Previsional para Profesionales de Neuquén, me permito hacer algunas aclaraciones que pueden aportar a la comprensión cabal del asunto por lo que estimo se difundan de la misma manera entre los colegas.
a) Nuestra Caja Previsional, es una AFJP con todas las letras que (como otras cajas provinciales) se salvó de Boudou por estar encubierta en el marco normativo protector de la legislación provincial.
b) En esa condición, sus afiliados nos jubilamos y jubilaremos (a diferencia de las cajas de Reparto) con un monto jubilatorio que depende de nuestros aportes.
c) Además, por tratarse de una caja muy nueva, un caso particular y único lo constituyen los afiliados iniciales recientemente jubilados, cuyos montos de aporte fueron inevitablemente reducidos por el corto tiempo transcurrido entre la creación de la caja y el presente (aproximadamente la mitad de un periodo normal de aportes de 30 años) consecuentemente las primeras percepciones jubilatorias resultaron bajísimas.
d) Para atender esta particular asimetría la caja, en oportunidad de reunirse su órgano máximo la Asamblea Anual, sometió a la consideración de sus afiliados una medida extraordinaria para crear un fondo solidario que lleve a un nivel más lógico las percepciones de ese primer grupo de jubilados castigados por el almanaque. Así se planteó como excepción por una única vez, actuar a modo de caja de reparto y dar una mano ante tanta injusticia, sin afectar su capital ni las prestaciones futuras, incrementando coyunturalmente por ese motivo los aportes mensuales de los afiliados en actividad.
e) La Asamblea Anual aprobó por amplia mayoría esta propuesta razonable, luego de intensas discusiones con una minoría de chaleco y corbata, que vocifero inútilmente su oposición, dejando bien claro que la palabra solidaridad no integra su diccionario. Aunque quedo perfectamente claro que no se afectaban los fondos de la Caja, los cultores del individualismo se fueron muy ofuscados del acto.
f) Hoy por hoy, no les queda otra que seguir a Magneto, su mentor ideológico y embarrar la cancha con cautelares mientras levantan sus inaceptables banderas de la insolidaridad.
Arq. Luis Grisolía. Mat 079 CAN