Convocado por el Colegio de Arquitectos de Neuquén, el arquitecto chileno Mauricio Pezo dio una conferencia en el Museo Nacional de Bellas Artes de la ciudad.
Mauricio Pezo no es un diseñador prolífico pero ha ejecutado una serie de obras que lo clasifican en el rol de arquitecto experimental, con el desenfado que eso implica. Sin que se trate de un rasgo original, se caracteriza por usar hormigón desnudo con las heridas del encofrado en su superficie, casi como un registro de marca. Esa presunción toma sentido en contextos forzados de naturaleza abrupta. Su proyecto insigne, la casa Poli, en Concepción, Chile sobre un acantilado salvaje es el ejemplo perfecto al que se agrega casa Cretas, en un bosque aragonés. Detengámonos por un momento en casa Poli: se trata primero de un hito arquitectónico y cultural,; un referente que atrae actores y actividades de todos los ámbitos y de todo el mundo, a la vez que es el domicilio de Pezo; en el sur de Chile…. ¿Qué tan brillante es eso?
Pezo no se estigmatiza en el hormigón desnudo: la atrevida Casa Arco en Chile traduce la necesidad de darle al usuario una casa segura en una zona sísmica en un diseño de avanzada con un exoesqueleto metálico. Quizás para explorar otra dimensión, la instalación durante la «Sensing Spaces: Architecture Reimagined» en la Real academia de arte de Londres tiene columnas-escaleras de corte circular: que se refleja en la casa Gago con una escalera central en caracol que sostiene la estructura.
Pezo, o mejor el estudio Pezo Von Ellrichshausen ha acometido una obra de proyección internacional desde un rincón inaudito del universo; como bien pudo ser Neuquén o el Africa subsahariana. Él lo grafica sin pruritos en su conferencia: Concepción está en una nalga de la región; (Neuquén estaría en la otra).
¿Como lo logró?
No son sus dotes de conferencista; lo sabemos porque la charla que ofreció cumple con corrección el modelo usado desde mediados del siglo pasado que impone a una persona hablando frente a un auditorio y una sucesión (que no es tal) de fotografías y gráficos proyectadas (y con esto puede definirse la deficiencia inicial de la docencia en el siglo XXI). No es ésta una observación maliciosa a Pezo; si no a la conferencia como género comunicacional que debe ser re visto. Los arquitectos tienen la obligación de considerar técnicas comunicativas que contengan herramientas que ya son usadas como gráficos 3D y simulaciones interactivas. Mauricio Pezo viaja por el mundo explicando su visión de la arquitectura con gráficos y fotos que no explican nada; pero es protagonista de bienales y muestras internacionales en Londres o Venecia.
¿Como lo logró?
Pezo eligió vivir en Concepción y ser arquitecto en Concepción, como bien pudo ser Neuquén o Abuja. Es sobriamente apuesto y está casado con una mujer de aguda belleza bávara o sajona nacida en Argentina y es probable que la desfachatez de la belleza física le haya animado a entender que cuando no hay nada hecho, todo es posible (ver video).
En un instante de su conferencia Pezo explica una comparación motivadora que puede ser clave para entenderlo: cuando se encuentra en países europeos, le comentan que la arquitectura local está maniatada por restricciones y regulaciones legales y de seguridad; Pezo con naturalidad les explica que esa restricción es ilusoria; que en el sur de América puede argumentarse lo mismo respecto a la falta de dinero. Pezo, como Napoleón, cree que hay que hacer lo imposible y en la ejecución de ideas absurdas como disparador. Sus intervenciones urbanas son un registro de esa actitud al que se suma su arte parasitario (no sabemos como definirlo) que muestra en su conferencia y se trata de esculturas de madera ancladas en el hormigón de sus obras. Y ahí puede que esté la clave, si es que queremos encontrar una, Pezo tiene la inocencia infantil que permite mezclar un auto de policía con cowboys y dragones en una fantasía lúdica y que no encuentra excusas para hacer arquitectura desde un rincón hostil hacia el mundo.
Ya no sorprende la asistencie los estudiantes de arquitectura de la UFLO. No será casual; la charla de Mauricio Pezo acaso tendrá una continuidad en el congreso de arquitectura de la UFLO el 3 y 4 de septiembre donde estará presente la socia de Pezo, la argentina Sofía Von Ellrichshausen.

















